viernes, 26 de septiembre de 2008

El gran inquisidor



Hoy me he reafirmado en el nuevo papel donde, parece, me estoy reafirmando. Y es que últimamente me estoy volviendo intransigente con una serie de cosas que hacen mal la gente que está a mi alrededor.
A veces soy incluso benigno, porque me pongo en la piel de la otra persona o porque, humildemente, reconozco cometer (o haber cometido) los mismos errores.
Pero la mayoría de las veces veo a mi alrededor falta de empatía, exigencias que no se corresponden con la realidad y, sobre todo, a gente que se pierde en sí misma, negándose a ver el resto de cosas que tiene en su vida.
Sinceramente, hay momentos en que pasa por mi cabeza la idea de estar volviéndome asocial, o, al menos, lo suficientemente apático en mis relaciones personales, por no tener ganas de aguantar tanta tontería. Son, esos momentos, los que prefiero pasar en casa encerrado, con mis miserias y la de ningún otro ser humano.


Otras veces veo cosas maravillosas en la gente que me rodea, por la que lucho para conservar, aunque haya momentos en que no lo parezca. Entonces el gran inquisidor se va solo a casa y yo me quedo a disfrutar de la humanidad con la que he sido agraciado.




Human Behaviour (Björk).

If you ever get close to a human
And human behaviour
Be ready to get confused
There's definitely, definitely, definitely no logic
To human behaviour
But yet so, yet so irresistible
And there's no map
They're terribly moody
And human behaviour
Then all of a sudden turn happy
But, oh, to get involved in the exchange
Of human emotions is ever so, ever so satisfying
Oh oh, and there's no map
Human behaviour, human
Human, human behaviour, human
Human, human behaviour, human
Human behaviour, human
And there's no map
And a compass
Wouldn't help at all
Human behaviour, human, human
Human behaviour, human,
Human behaviour, human,
Human behaviour
There's definitely, definitely, definitely no logic
Human, human
Human behaviour
Human.
There's definitely, definitely, definitely no logic
Human, human, human, human.

2 comentarios:

Isabel Sira dijo...

Lo de no estar dispuesto a aguantar algunas cosas se debe a que crecemos, maduramos y ya no necesitamos la continua reafirmación de nosotros mismos a través de la aprobación de los demás. Entonces, empezamos a descubrir que no tenemos por qué aguantar lo que no queremos aguantar.
Afortunadamente, como dices al final, siempre hay quienes nos acompañan y nos sacan del caparazón en el que acabaríamos todos si sólo nos rodeasen egoístas (que hay muchos).

anthonytowers dijo...

El problema es cuando no aguantar te obliga a tener que reprimir el instinto de pegar una hostia, jajajaja. Aunque sólo ocurre de vez en cuando.